Pues sigue leyendo, porque eso es lo que conseguí yo con el mío.
Creo que era la parte de la casa que menos me gustaba, tenía un mueble que no es que fuera muy feo, pero no se por qué le cogí manía...
Quería cambiarlo sí o sí y cuanto antes mejor, pero ni me apetecía meterme en obras ni tenía presupuesto para ello, así que me puse a buscar soluciones...
Un día, de repente ví un baño que me encantó y me inspiró para hacer el mío, que se quedó así de bonito:




